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Clonación Humana: Una Lucha Contra el Tiempo

by Pedro F. FrisnedaTiempos del Mundo
September 11th, 2002

En este mes, delegados de varios países del mundo se reunirán por segunda vez, en la sede de las Naciones Unidas, para tratar de aprobar una legislación internacional que prohíba la clonación reproductiva humana. La meta es detener el acelerado avance de estos experimentos, que según los expertos, podrían alterar la esencia de la humanidad. Hasta el momento, la experiencia científica de la clonación ha dado resultados satisfactorios en animales. A los casos de la oveja Dolly en Escocia y la gata CC en Estados Unidos, se sumó recientemente el nacimiento, por clonación, de una ternera en la Argentina. Nueve países ya realizan estas experiencias, con vistas a la obtención de recursos para el tratamiento de graves enfermedades, lo que supone un costado positivo de esta técnica. Pero lo que se teme es que, tras los anuncios de algunos científicos, la clonación humana esté a la vuelta de la esquina.

El pasado mes de febrero grupos de científicos, expertos en el área de la genética, abogados y defensores de los derechos humanos se reunieron en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la ciudad de Nueva York, para hacer un pedido urgente a todos los países del mundo con el fin de que prohíban la clonación humana.

Esa fue la primera vez que la comunidad internacional se reunía para fijar su posición en torno del tema y hacer un llamado global en contra de estos experimentos que, según temen muchos, podrían cambiar la esencia de la especie humana para siempre.

Por ello, y ante lo imperioso de ganarle la carrera al tiempo, por cuanto los ensayos con la genética humana están avanzando a pasos agigantados, los delegados ante la ONU se reunirán nuevamente el 23 y 24 de este mes para seguir abogando por un veto a esta "amenaza mundial".

Países como Francia y Alemania presentaron recientemente un pedido a la Asamblea General de la ONU para crear un tratado internacional que prohíba la clonación reproductiva humana. Para tal fin se estableció un comité ad hoc con delegados de diferentes países que estudian la materia.

Sin embargo, tal como lo explicó a Tiempos del Mundo la doctora Rosario Isasi Morales, jefa del Departamento Legal de Salud de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston, aprobar una ley internacional no será tarea fácil porque no existe consenso entre los países que sólo quieren prohibir la clonación reproductiva, y las naciones que buscan abarcar otras técnicas, aun más peligrosas, como la ingeniería genética germinal.

"Hay países como Estados Unidos que no quieren limitarse a la clonación reproductiva, también quieren abarcar la clonación de embriones. El presidente George W. Bush está en contra de todo lo que implique manipulación o investigación con embriones porque para él la vida humana comienza en el embrión. Otras naciones comparten esta posición y quieren una prohibición mucho más amplia", explicó la doctora Isasi.

La especialista, que es una abogada experta en salud y derechos humanos, cree que una solución temporal podría ser incluir una moratoria en las técnicas de clonación de investigación y luego agregar otros experimentos como la ingeniería genética germinal.

"La reunión de septiembre servirá para presentar la posición de cada país a los representantes de la ONU, los medios de comunicación y al público en general, como una campaña educativa y para crear conciencia, con el fin de involucrar a todos en el tema, para que se preocupen por lo que esta pasando," dijo Isasi.

¿Cuál es el mayor temor en torno de estos experimentos?

El miedo más grande es la posibilidad de alterar o modificar la esencia de la especie humana con todas las implicaciones que eso conlleva. Cruzar ese umbral tecnológico traería unas consecuencias sin precedentes en la historia del hombre. No sólo estaríamos derogando o poniendo en conflicto valores como la integridad y la autonomía individual, sino que estaríamos hablando de repercusiones para la vida familiar y social. Se involucran también los conceptos de justicia social y economía, abriendo más la brecha entre los ricos y pobres.

Futuro inquietante

Al referirse a la ingeniería genética germinal --técnica que a diferencia de la clonación reproductiva podría modificar la información hereditaria del hombre--, la doctora Isassi asegura que el panorama es mucho más aterrador.

"Si tenemos la capacidad de "mejorar" al ser humano, hacerlo más eficiente, más ágil, sin emociones, entonces, ¿cómo quedamos los no alterados, los 'naturales'?"

"Las modificaciones pueden ser para arriba y para abajo. Se pueden desarrollar superhombres que estén más dotados que los demás o seres inferiores considerados como esclavos. Se crearía un ejército de subhumanos, para realizar los trabajos que nadie quiere hacer, con muy bajos salarios, o cuerpos militares que pueden atentar contra la paz mundial. Ya no podríamos hablar de la misma especie humana y nos enfrentaríamos a un genocidio genético", explicó la experta.

Aunque admite que parecería estar refiriéndose a un escenario de ciencia-ficción, la doctora Isasi asegura que estos experimentos podrían dar resultados positivos en corto tiempo.

"Estamos hablando de 10 o 20 años, aunque no me sorprendería que fuera antes de que nos encontremos con este problema, si es que no logramos impedirlo con una legislación", agrega.

La experta aclara, sin embargo, que no todas las diferentes tecnologías genéticas que existen son malas. Hay prácticas benéficas que contienen grandes promesas para el futuro de la humanidad, en lo que se refiere a combatir enfermedades y prevenir sufrimientos.

Los avances

Existen tres tipos de tecnologías o experimentos que están revolucionando la ciencia de la genética.

La clonación reproductiva humana es la primera y la más conocida. Este procedimiento, también llamado transferencia somática nuclear o reproducción asexual, es una técnica mediante la cual se crea un ser vivo o un ser humano genéticamente idéntico a otro. El individuo "precedente" puede estar vivo o puede haber fallecido y con algunas de sus células "fabricar" otro igual. La creación de la oveja Dolly es el ejemplo más famoso.

También existe la clonación de investigación o terapéutica. Con esta técnica se produce un embrión clonado que se implanta en el vientre de una mujer y se usa para desarrollar células madres, las cuales servirían para crear tejidos terapéuticos, para el remplazo de otros tejidos o células en los huesos y músculos, e incluso órganos humanos. Aunque aún se encuentran en etapa de investigación y no han arrojado ningún resultado satisfactorio, estos experimentos ofrecen grandes esperanzas para el tratamiento de enfermedades en humanos como el cáncer, el mal de Alzheimer o el Parkinson.

En tercer lugar está la ingeniería genética germinal o la modificación genética hereditaria. Esta clase de experimentos se diferencian de los anteriores, porque tienen la capacidad de alterar los huevos, los óvulos o el esperma en embriones tempranos, o del embrión por nacer y este cambio --que puede ser físico y de conducta-- se va a transmitir a sus sucesivas generaciones.

"Esas modificaciones genéticas pueden desarrollarse para fines benignos, como atacar el gran problema que tenemos ahora de la obesidad infantil, que tiene grados epidémicos. Pero también pueden alterar los genes que condicionan o que llevan a cabo ciertas conductas en el individuo", comenta Isasi.

"Se puede crear un ser humano que no sea tan propenso al sufrimiento, que sea más feliz, más inteligente, o que no tenga emociones. Si se llegan a crear sujetos con una memoria reprimida, pueden ser objeto de torturas y esclavitud, y no van a recordar. Se podrían adaptar tecnologías para hacer olvidar a la población, y se crearía un nuevo racismo", advirtió.

¿Que países están más avanzados en este tipo de investigaciones?

Las potencias en clonación son Estados Unidos e Inglaterra. Ultimamente China estuvo proclamando tener grandes avances, pero hay mucho escepticismo en cuanto a si son ciertos o no. Por otro lado está el científico italiano Severino Antinori, que asegura que existen varias mujeres embarazadas que llevan en su vientre a un ser humano o un embrión clonado. Pero tampoco lo ha fundamentado científicamente.

Se ha determinado --comenta-- que los seres vivos creados por un procedimiento de clonación pueden presentar ciertas anomalías físicas o enfermedades en un futuro. La famosa oveja Dolly, por ejemplo, sufre de artritis y envejecimiento prematuro. Por ello, la doctora Isasi insiste en que experimentar con seres humanos es muy riesgoso para la salud integral de los individuos.

"Se han creado a través de la transferencia somática nuclear, ratones que tenían deformaciones físicas como dos orejas y altas incidencias de predisposición de cáncer. Hasta la fecha no hay ninguno que se halla desarrollado normalmente", informa.

Hasta diciembre de 2001 sólo 30 países habían prohibido la reproducción humana a través de la clonación. Esto representa sólo el 16 por ciento de todas las naciones del mundo y el 32 por ciento de la población mundial.


Retoño, rama o brote

Hoy parece un misterio en manos de la ciencia o de un grupo de fanáticos. Pero la palabra griega Klon, que de ahí proviene, significa lo que resume el título: retoño, rama o brote. Científicamente la denominación de clon corresponde al conjunto de individuos que desciende de otro por vía vegetativa o asexual.

"El clon no es algo nuevo. La clonación existe en la naturaleza paralelamente a la repoducción por la vía sexual. En el origen de la evolución, la reproducción se hacía asexuadamente, de modo que los descendientes de los seres microscópicos con los que se inicia la vida, eran idénticos a sus padres. Biológicamente, pues, nuestros orígenes fueron clones. Los biólogos afirman que la reproducción sexual comienza posteriormente, o sea, hace unos mil millones de años", informa un material producido por la carrera de Biología de la Universidad de Buenos Aires (Argentina).

Hay que recordar que clonación no es otra cosa que la acción de reproducir a un ser de manera perfecta en el aspecto fisiológico y bioquímico de una célula originaria. Mediante la clonación se obtiene que el individuo tenga los mismos genes que el padre o la madre; la reproducción sexual se sustituye por la reproducción artificial, pero los genes los aporta una única persona, el individuo tendrá los mismos genes, pero está demostrado científicamente, que es posible que sus rasgos puedan no repetirse completamente.

Aunque complejo, el mecanismo para clonar a un ser vivo es así, sea cual fuere el animal que se va a reproducir en laboratorio: se extrae una célula del que será su madre o padre biológico, y un óvulo de la madre de alquiler, éste es vaciado de ADN para que no posea información genética, y mediante una descarga eléctrica se le fusiona la célula extraída, su división crea un embrión el cual al ser introducido en el útero de la madre de alquiler evolucionará hasta dar lugar a un hijo casi igual a su progenitor.

Pero clonar no significa obtener una réplica exacta: tanto en el aspecto físico como en la personalidad habrá variantes respecto al ser de origen. En el primer caso, porque las células pueden activarse de manera distinta y dan cambios en la imagen; en segundo lugar, porque cualquier ser moldea su personalidad en función al medio en el que se desarrolla y las motivaciones que recibe.

Eso sí: si en la reproducción sexual las enfermedades hereditarias se transmiten a la descendencia en porcentajes variables y a veces ni siquiera lo hacen, en la clonación habrá un ciento por ciento de probabilidad de trasmitirlas y por ende, padecerlas. *


Curiosidades

Para llegar a Dolly, la oveja escocesa más mimada y más famosa que dio la ciencia, se necesitaron más de 200 embriones. En realidad, se clonaron 227 células, de las cuales sólo 29 estaban en condiciones de poder ser implantadas en el útero de las madres adoptivas. Sólo en un caso el embarazo llegó al final. Pero no pasó mucho en que el animalito comenzó a manifestar problemas de envejecimiento y artritis.

Cansados tras nueve años de intentos, el matrimonio de Kathy y Bill, la pareja estadounidense que quiere clonar un hijo está dispuesta a pagar 80 mil dólares por el experimento. Saben que arriesgan mucho y sin embargo quieren seguir adelante aunque el niño nazca con serias patologías, según anticipan todos los pronósticos.

Es abominable que los niños se conviertan en mercancía, dijo un portavoz del grupo Pro-Vida Life. Tener un hijo será, para sus responsables, como comprar un coche nuevo: en lugar de recibirlo sin condiciones, los padres podrán elegir la marca y el modelo, así como la fecha de entrega. *


Sin agenda en América Latina

''No queremos ser conejillos de Indias". Desde la Argentina hasta México, América Latina es una región afligida por complejas crisis políticas y sobre todo económicas. Muchos países como Colombia, enfrentan delicados conflictos internos y desestabilizadores movimientos sociales. Quizás por ello, asuntos como el de la clonación no encabezan la agenda de prioridades de los gobiernos y mucho menos son tema de conversación en la mesa de los hogares latinoamericanos.

Sin embargo, y por el contrario de lo que muchos creen, este tipo de experimentos científicos podrían afectar seriamente a la región, por lo que se debe crear conciencia sobre sus alcances y las maneras de cómo evitarlo.

La especialista Rosario Isasi, explicó a Tiempos del Mundo que no se conoce de avances en el desarrollo de experimentos genéticos con humanos en América Latina. "Brasil siempre está adelante y tiene mayor acceso a la tecnología que otros países, pero no hay reportes que indiquen que estos experimentos se estén desarrollando actualmente en el continente".

Pero Isasi --quien es originaria de Perú-- no descarta la posibilidad de que científicos de otros continentes hayan trasladado sus experimentos hasta Latinoamérica. "No me extrañaría que los estén llevando a cabo en silencio, con el fin de evitar publicidad y para que no sean prohibidos a través de legislaciones", advierte.

La experta se refirió específicamente al caso del médico italiano Severino Antinori, quien aseguró en una oportunidad que si le prohibían sus experimentos en Estados Unidos y Europa, se iría a otros países.

Y, aunque no hay una amenaza real, Isasi asegura que "sí existe el temor de que nos conviertan en 'conejillos de Indias', o que seamos víctimas de opresión".

"Desde los tiempos de las colonias hasta ahora como países subdesarrollados, muchas de las potencias llegan hacia nuestro continente para experimentar y usarnos como paraísos genéticos."

"No hay garantía de que si se desarrollan descubrimientos beneficiosos para la salud del hombre, luego no se los lleven al extranjero y no nos den ningún acceso", agregó.

Isasi puso como ejemplo el caso actual del continente africano, en donde según dijo se han logrado grandes avances en las investigaciones para encontrar una vacuna o cura contra el sida, pero hasta ahora ninguna compañía de biotecnología ha garantizado que le dará acceso a los millones de enfermos en esa parte del mundo.

La experta en leyes relacionadas con la salud publica informó que los únicos países de América Latina que han aprobado legislaciones nacionales que prohíben específicamente la clonación humana han sido Brasil, Argentina, Costa Rica, México, Perú, y Trinidad y Tobago.

"Estas han sido respuestas inmediatas y tangibles de algunos gobiernos, que parecieran darle un rotundo no a amenazas indirectas. Básicamente lo que comparten los países de América Latina es que la clonación reproductiva humana debe ser prohibida porque es atentar contra los valores consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la igualdad del ser humano," aseguró.

Aclaró, por otro lado, que muy pocos países, como Costa Rica y Perú, incluyen de forma explícita en sus provisiones la modificación genética hereditaria. "Hay un gran abismo en cuanto a los que estos países regulan, porque las pocas naciones latinoamericanas que han adoptado legislaciones nacionales se han restringido a la clonación reproductiva y la terapéutica".

"Pero se ha dejado de lado el gran problema de la modificación genética hereditaria --advirtió--, que creo es inclusive la primera amenaza a nuestros países."

Isasi informó que en la reunión que se realizará en la sede de la ONU, este mes, en la que se tratará de crear una legislación internacional que prohíba la clonación, participarán todos los países de América Latina.

"A pesar de todos los grandes problemas que están atravesando nuestros compatriotas latinoamericanos, hay gente que piensa que el tema de la clonación debe estar entre nuestras prioridades. El tiempo de actuar es ahora, porque si ponemos en la lista de espera estos temas más adelante va a ser muy tarde. Deberían incluirlos en las agendas de los gobiernos y los movimientos de la sociedad civil," exhortó.

Hasta el momento, la Organización de Estados Americanos (OEA), la Comunidad Andina y otras agrupaciones regionales no han presentado ningún pronunciamiento oficial en torno al tema de la clonación y sus alcances. *

--P. F. F.


Dilemas éticos

El tema de la clonación tiene distintas y polémicas facetas en plena discusión. Por ejemplo, en España, el Instituo Bioético de la Fundación de Ciencias de la Salud anunció la creación de un comité de expertos que analice sobre bioética y clonación.

En un seminario realizado en Madrid, "En las fronteras de la vida: ciencia y ética de la clonación", se aseguró, por parte de científicos y juristas, que clonar seres humanos con la tecnología actual "sería un disparate" y una "irresponsabilidad de consecuencias inimaginables", pues, según anticiparon, nacerían niños con polimalformaciones, como bebés con dos cabezas, dos corazones, sin manos, sin piernas o con varias.

En las advertencias no se quedó atrás ni siquiera el "padre" de la oveja Dolly, Harry Griffin, quien afirmó que lo más conmovedor, en caso de nacer un niño clonado, sería el ignorar por completo el legado oculto de sus genes. Explicó que se refería a una herencia transmitida de generación en generación que puede esconder aberraciones o enfermedades genéticas terribles: envejecimiento prematuro, cánceres, dolencias neurológicas y psiquiátricas hasta ahora desconocidas.

Mientras que Noelle Lenoir, presidenta del Comité Internacional de Bioética de la Unesco consideró que la clonación "no es socialmente aceptable" cuando se refiere a la réplica de seres humanos, los científicos consideran que hasta dentro de cinco años no será posible aplicar técnicas seguras de clonación y éstas no con el propósito de replicar seres humanos sino para curar miles de enfermedades genéticas, fabricar fármacos en animales transgénicos, realizar xenoinjertos y contar con células humanas para transplantes. *

--E.M.


Pampita

Un laboratorio privado argentino acaba de conseguir una ternera por clonación. Pampita nació el 6 de agosto por cesárea, tras dos años de ardua y persistente investigación. La técnica empleada utilizó células de piel (fiobroblastos) de un feto vacuno de raza Jersey. Aunque Pampita pastará por los prados ignorando su origen, lo cierto es que el laboratorio Bio Sidus que logró clonarla tiene por meta --a partir de este resultado-- efectuar la producción de proteínas medicinales para ser aplicadas en tratamientos en humanos.

Con varios intentos frustrados a nivel local, uno del mismo laboratorio y también por parte de técnicos del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), la ternera nació luego de 278 días en que su madre sustituta, una vaca adulta de la raza Aberdeen Angus, estuvo preñada.

Entre los estudios por venir por parte de Bio Sidus, a partir de la obtención de un vacuno clonado, figuran la obtención de la hormona de crecimiento humano para curar el enanismo hipofisario y un factor activador que trata el infarto del miocardio. *

--E.M.


Cuando la ficción supera a la realidad

A finales de la Segunda Guerra Mundial el mundo conoció la escalofriante historia del médico nazi, Joseph Mengele que, mediante la manipulación de genes en el laboratorio, trató de producir 94 réplicas exactas o clones de Adolf Hitler, uno de los personajes más siniestros y diabólicos que haya conocido la humanidad.

Experimentando con niños gemelos en los campos de concentración de Auschwitz, Mengele trató de perfeccionar sus técnicas de reproducción genética que buscaban crear una especie superior.

De esta forma, este científico --que luego de la Segunda Guerra Mundial se cree huyó hacia Sudamérica-- se convirtió en uno de los pioneros en experimentar con la clonación (aunque para aquella época no se conocía con ese nombre).

Esta historia real fue combinada con elementos de ciencia-ficción por el escritor neoyorquino Ira Levin, en su novela The Boys from Brazil (Los niños de Brasil), que en 1976 se convirtió en un rotundo éxito editorial.

Dos años después, fue llevada a la pantalla grande con la película del mismo nombre y el éxito de taquilla tampoco se hizo esperar.

Con la publicación de su libro, Levin pasaba a ser la primera persona en explorar públicamente las posibles consecuencias que para la humanidad tendrían los experimentos de la clonación, que para aquel entonces más que una ciencia basada en hechos, se trataba de un asunto de pura ciencia-ficción.

Pero veinte años después la ficción superó a la realidad. En 1997 el científico escocés Ian Wilmut sorprendió al mundo entero cuando anunció que había clonado exitosamente una borreguita de 7 meses llamada Dolly, que se convertía así en la primera copia genética exacta de otro organismo viviente.

En noviembre de 2001 el científico Robert P. Lanza del Centro de Tecnología Celular Avanzada de Massachusetts, anunciaba a la opinión pública que había logrado clonar con éxito el primer embrión humano en etapa temprana y que el mismo sería utilizado sólo en métodos curativos y no en clonación de humanos.

Las reacciones internacionales no se hicieron esperar y desde el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, hasta el Vaticano, condenaron estos experimentos y los consideraron "moralmente equivocados".

En la primavera de este año el médico Mark Westhusin, junto a un grupo de científicos de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Texas, presentó a la gata "CC", la primera mascota reproducida mediante el proceso de la clonación.

Pero el capítulo más reciente de esta polémica historia se escribió hace pocos meses, cuando el profesor italiano Severino Antinori, que ha sido vetado en varios países, incluyendo Italia, desde que expresó su interés de clonar al primer ser humano, aseguró que existen varias mujeres embarazadas que llevan en su vientre a un bebé clonado y que darán a luz en los próximos meses.

Otros científicos han restado credibilidad a estas declaraciones y las han catalogado de "charlatanería".

Sin embargo, en una entrevista transmitida por la cadena de televisión CNN, el pasado 13 de agosto, una pareja norteamericana identificada sólo como Kathy y Bill, dijo que intentaban ser los padres del primer bebé clonado del mundo, gracias a la ayuda del doctor Antinori.

Asegurando que han tratado por los últimos 9 años de tener un hijo mediante los métodos tradicionales, la pareja explicó que estaban expe- rimentando con lo último que la ciencia tiene que ofrecer en el área de la fertilidad humana. No se reveló el lugar donde se está llevando a cabo el proceso de clonación.

Lo cierto es que desde Dolly hasta hoy, han sido muchos los experimentos que mediante la clonación han revolucionado el área de la genética, por lo que los expertos creen que no estamos muy lejos del día en que se comiencen a clonar a seres humanos. El día en que el sueño del doctor Mengele se vea convertido en realidad.

El tiempo tendrá la palabra.*

--P.F.F.

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