En este mes, delegados de varios países del mundo se
reunirán por segunda vez, en la sede de las Naciones
Unidas, para tratar de aprobar una legislación internacional
que prohíba la clonación reproductiva humana.
La meta es detener el acelerado avance de estos experimentos,
que según los expertos, podrían alterar la esencia
de la humanidad. Hasta el momento, la experiencia científica
de la clonación ha dado resultados satisfactorios en
animales. A los casos de la oveja Dolly en Escocia y la gata
CC en Estados Unidos, se sumó recientemente el nacimiento,
por clonación, de una ternera en la Argentina. Nueve
países ya realizan estas experiencias, con vistas a la
obtención de recursos para el tratamiento de graves enfermedades,
lo que supone un costado positivo de esta técnica. Pero
lo que se teme es que, tras los anuncios de algunos científicos,
la clonación humana esté a la vuelta de la esquina.
El pasado mes de febrero grupos de científicos, expertos
en el área de la genética, abogados y defensores
de los derechos humanos se reunieron en la sede de la Organización
de las Naciones Unidas (ONU), en la ciudad de Nueva York, para
hacer un pedido urgente a todos los países del mundo
con el fin de que prohíban la clonación humana.
Esa fue la primera vez que la comunidad internacional se reunía
para fijar su posición en torno del tema y hacer un llamado
global en contra de estos experimentos que, según temen
muchos, podrían cambiar la esencia de la especie humana
para siempre.
Por ello, y ante lo imperioso de ganarle la carrera al tiempo,
por cuanto los ensayos con la genética humana están
avanzando a pasos agigantados, los delegados ante la ONU se
reunirán nuevamente el 23 y 24 de este mes para seguir
abogando por un veto a esta "amenaza mundial".
Países como Francia y Alemania presentaron recientemente
un pedido a la Asamblea General de la ONU para crear un tratado
internacional que prohíba la clonación reproductiva
humana. Para tal fin se estableció un comité ad
hoc con delegados de diferentes países que estudian la
materia.
Sin embargo, tal como lo explicó a Tiempos del Mundo
la doctora Rosario Isasi Morales, jefa del Departamento Legal
de Salud de la Escuela de Salud Pública de la Universidad
de Boston, aprobar una ley internacional no será tarea
fácil porque no existe consenso entre los países
que sólo quieren prohibir la clonación reproductiva,
y las naciones que buscan abarcar otras técnicas, aun
más peligrosas, como la ingeniería genética
germinal.
"Hay países como Estados Unidos que no quieren
limitarse a la clonación reproductiva, también
quieren abarcar la clonación de embriones. El presidente
George W. Bush está en contra de todo lo que implique
manipulación o investigación con embriones porque
para él la vida humana comienza en el embrión.
Otras naciones comparten esta posición y quieren una
prohibición mucho más amplia", explicó
la doctora Isasi.
La especialista, que es una abogada experta en salud y derechos
humanos, cree que una solución temporal podría
ser incluir una moratoria en las técnicas de clonación
de investigación y luego agregar otros experimentos como
la ingeniería genética germinal.
"La reunión de septiembre servirá para
presentar la posición de cada país a los representantes
de la ONU, los medios de comunicación y al público
en general, como una campaña educativa y para crear conciencia,
con el fin de involucrar a todos en el tema, para que se preocupen
por lo que esta pasando," dijo Isasi.
¿Cuál
es el mayor temor en torno de estos experimentos?
El miedo más grande es la posibilidad de alterar o
modificar la esencia de la especie humana con todas las implicaciones
que eso conlleva. Cruzar ese umbral tecnológico traería
unas consecuencias sin precedentes en la historia del hombre.
No sólo estaríamos derogando o poniendo en conflicto
valores como la integridad y la autonomía individual,
sino que estaríamos hablando de repercusiones para la
vida familiar y social. Se involucran también los conceptos
de justicia social y economía, abriendo más la
brecha entre los ricos y pobres.
Futuro inquietante
Al referirse a la ingeniería genética germinal
--técnica que a diferencia de la clonación reproductiva
podría modificar la información hereditaria del
hombre--, la doctora Isassi asegura que el panorama es mucho
más aterrador.
"Si tenemos la capacidad de "mejorar" al ser
humano, hacerlo más eficiente, más ágil,
sin emociones, entonces, ¿cómo quedamos los no
alterados, los 'naturales'?"
"Las modificaciones pueden ser para arriba y para abajo.
Se pueden desarrollar superhombres que estén más
dotados que los demás o seres inferiores considerados
como esclavos. Se crearía un ejército de subhumanos,
para realizar los trabajos que nadie quiere hacer, con muy bajos
salarios, o cuerpos militares que pueden atentar contra la paz
mundial. Ya no podríamos hablar de la misma especie humana
y nos enfrentaríamos a un genocidio genético",
explicó la experta.
Aunque admite que parecería estar refiriéndose
a un escenario de ciencia-ficción, la doctora Isasi asegura
que estos experimentos podrían dar resultados positivos
en corto tiempo.
"Estamos hablando de 10 o 20 años, aunque no me
sorprendería que fuera antes de que nos encontremos con
este problema, si es que no logramos impedirlo con una legislación",
agrega.
La experta aclara, sin embargo, que no todas las diferentes
tecnologías genéticas que existen son malas. Hay
prácticas benéficas que contienen grandes promesas
para el futuro de la humanidad, en lo que se refiere a combatir
enfermedades y prevenir sufrimientos.
Los avances
Existen tres tipos de tecnologías o experimentos que
están revolucionando la ciencia de la genética.
La clonación reproductiva humana es la primera y la
más conocida. Este procedimiento, también llamado
transferencia somática nuclear o reproducción
asexual, es una técnica mediante la cual se crea un ser
vivo o un ser humano genéticamente idéntico a
otro. El individuo "precedente" puede estar vivo o
puede haber fallecido y con algunas de sus células "fabricar"
otro igual. La creación de la oveja Dolly es el ejemplo
más famoso.
También existe la clonación de investigación
o terapéutica. Con esta técnica se produce un
embrión clonado que se implanta en el vientre de una
mujer y se usa para desarrollar células madres, las cuales
servirían para crear tejidos terapéuticos, para
el remplazo de otros tejidos o células en los huesos
y músculos, e incluso órganos humanos. Aunque
aún se encuentran en etapa de investigación y
no han arrojado ningún resultado satisfactorio, estos
experimentos ofrecen grandes esperanzas para el tratamiento
de enfermedades en humanos como el cáncer, el mal de
Alzheimer o el Parkinson.
En tercer lugar está la ingeniería genética
germinal o la modificación genética hereditaria.
Esta clase de experimentos se diferencian de los anteriores,
porque tienen la capacidad de alterar los huevos, los óvulos
o el esperma en embriones tempranos, o del embrión por
nacer y este cambio --que puede ser físico y de conducta--
se va a transmitir a sus sucesivas generaciones.
"Esas modificaciones genéticas pueden desarrollarse
para fines benignos, como atacar el gran problema que tenemos
ahora de la obesidad infantil, que tiene grados epidémicos.
Pero también pueden alterar los genes que condicionan
o que llevan a cabo ciertas conductas en el individuo",
comenta Isasi.
"Se puede crear un ser humano que no sea tan propenso
al sufrimiento, que sea más feliz, más inteligente,
o que no tenga emociones. Si se llegan a crear sujetos con una
memoria reprimida, pueden ser objeto de torturas y esclavitud,
y no van a recordar. Se podrían adaptar tecnologías
para hacer olvidar a la población, y se crearía
un nuevo racismo", advirtió.
¿Que
países están más avanzados en este tipo
de investigaciones?
Las potencias en clonación son Estados Unidos e Inglaterra.
Ultimamente China estuvo proclamando tener grandes avances,
pero hay mucho escepticismo en cuanto a si son ciertos o no.
Por otro lado está el científico italiano Severino
Antinori, que asegura que existen varias mujeres embarazadas
que llevan en su vientre a un ser humano o un embrión
clonado. Pero tampoco lo ha fundamentado científicamente.
Se ha determinado --comenta-- que los seres vivos creados
por un procedimiento de clonación pueden presentar ciertas
anomalías físicas o enfermedades en un futuro.
La famosa oveja Dolly, por ejemplo, sufre de artritis y envejecimiento
prematuro. Por ello, la doctora Isasi insiste en que experimentar
con seres humanos es muy riesgoso para la salud integral de
los individuos.
"Se han creado a través de la transferencia somática
nuclear, ratones que tenían deformaciones físicas
como dos orejas y altas incidencias de predisposición
de cáncer. Hasta la fecha no hay ninguno que se halla
desarrollado normalmente", informa.
Hasta diciembre de 2001 sólo 30 países habían
prohibido la reproducción humana a través de la
clonación. Esto representa sólo el 16 por ciento
de todas las naciones del mundo y el 32 por ciento de la población
mundial.
Retoño, rama o brote
Hoy parece un misterio en manos de la ciencia o de un grupo
de fanáticos. Pero la palabra griega Klon, que de ahí
proviene, significa lo que resume el título: retoño,
rama o brote. Científicamente la denominación
de clon corresponde al conjunto de individuos que desciende
de otro por vía vegetativa o asexual.
"El clon no es algo nuevo. La clonación existe
en la naturaleza paralelamente a la repoducción por la
vía sexual. En el origen de la evolución, la reproducción
se hacía asexuadamente, de modo que los descendientes
de los seres microscópicos con los que se inicia la vida,
eran idénticos a sus padres. Biológicamente, pues,
nuestros orígenes fueron clones. Los biólogos
afirman que la reproducción sexual comienza posteriormente,
o sea, hace unos mil millones de años", informa
un material producido por la carrera de Biología de la
Universidad de Buenos Aires (Argentina).
Hay que recordar que clonación no es otra cosa que
la acción de reproducir a un ser de manera perfecta en
el aspecto fisiológico y bioquímico de una célula
originaria. Mediante la clonación se obtiene que el individuo
tenga los mismos genes que el padre o la madre; la reproducción
sexual se sustituye por la reproducción artificial, pero
los genes los aporta una única persona, el individuo
tendrá los mismos genes, pero está demostrado
científicamente, que es posible que sus rasgos puedan
no repetirse completamente.
Aunque complejo, el mecanismo para clonar a un ser vivo es
así, sea cual fuere el animal que se va a reproducir
en laboratorio: se extrae una célula del que será
su madre o padre biológico, y un óvulo de la madre
de alquiler, éste es vaciado de ADN para que no posea
información genética, y mediante una descarga
eléctrica se le fusiona la célula extraída,
su división crea un embrión el cual al ser introducido
en el útero de la madre de alquiler evolucionará
hasta dar lugar a un hijo casi igual a su progenitor.
Pero clonar no significa obtener una réplica exacta:
tanto en el aspecto físico como en la personalidad habrá
variantes respecto al ser de origen. En el primer caso, porque
las células pueden activarse de manera distinta y dan
cambios en la imagen; en segundo lugar, porque cualquier ser
moldea su personalidad en función al medio en el que
se desarrolla y las motivaciones que recibe.
Eso sí: si en la reproducción sexual las enfermedades
hereditarias se transmiten a la descendencia en porcentajes
variables y a veces ni siquiera lo hacen, en la clonación
habrá un ciento por ciento de probabilidad de trasmitirlas
y por ende, padecerlas. *
Curiosidades
Para
llegar a Dolly, la oveja escocesa más mimada y más
famosa que dio la ciencia, se necesitaron más de 200
embriones. En realidad, se clonaron 227 células, de las
cuales sólo 29 estaban en condiciones de poder ser implantadas
en el útero de las madres adoptivas. Sólo en un
caso el embarazo llegó al final. Pero no pasó
mucho en que el animalito comenzó a manifestar problemas
de envejecimiento y artritis.
Cansados
tras nueve años de intentos, el matrimonio de Kathy y
Bill, la pareja estadounidense que quiere clonar un hijo está
dispuesta a pagar 80 mil dólares por el experimento.
Saben que arriesgan mucho y sin embargo quieren seguir adelante
aunque el niño nazca con serias patologías, según
anticipan todos los pronósticos.
Es abominable
que los niños se conviertan en mercancía, dijo
un portavoz del grupo Pro-Vida Life. Tener un hijo será,
para sus responsables, como comprar un coche nuevo: en lugar
de recibirlo sin condiciones, los padres podrán elegir
la marca y el modelo, así como la fecha de entrega. *
Sin agenda en América Latina
''No queremos ser conejillos de Indias". Desde la Argentina
hasta México, América Latina es una región
afligida por complejas crisis políticas y sobre todo
económicas. Muchos países como Colombia, enfrentan
delicados conflictos internos y desestabilizadores movimientos
sociales. Quizás por ello, asuntos como el de la clonación
no encabezan la agenda de prioridades de los gobiernos y mucho
menos son tema de conversación en la mesa de los hogares
latinoamericanos.
Sin embargo, y por el contrario de lo que muchos creen, este
tipo de experimentos científicos podrían afectar
seriamente a la región, por lo que se debe crear conciencia
sobre sus alcances y las maneras de cómo evitarlo.
La especialista Rosario Isasi, explicó a Tiempos del
Mundo que no se conoce de avances en el desarrollo de experimentos
genéticos con humanos en América Latina. "Brasil
siempre está adelante y tiene mayor acceso a la tecnología
que otros países, pero no hay reportes que indiquen que
estos experimentos se estén desarrollando actualmente
en el continente".
Pero Isasi --quien es originaria de Perú-- no descarta
la posibilidad de que científicos de otros continentes
hayan trasladado sus experimentos hasta Latinoamérica.
"No me extrañaría que los estén llevando
a cabo en silencio, con el fin de evitar publicidad y para que
no sean prohibidos a través de legislaciones", advierte.
La experta se refirió específicamente al caso
del médico italiano Severino Antinori, quien aseguró
en una oportunidad que si le prohibían sus experimentos
en Estados Unidos y Europa, se iría a otros países.
Y, aunque no hay una amenaza real, Isasi asegura que "sí
existe el temor de que nos conviertan en 'conejillos de Indias',
o que seamos víctimas de opresión".
"Desde los tiempos de las colonias hasta ahora como países
subdesarrollados, muchas de las potencias llegan hacia nuestro
continente para experimentar y usarnos como paraísos
genéticos."
"No hay garantía de que si se desarrollan descubrimientos
beneficiosos para la salud del hombre, luego no se los lleven
al extranjero y no nos den ningún acceso", agregó.
Isasi puso como ejemplo el caso actual del continente africano,
en donde según dijo se han logrado grandes avances en
las investigaciones para encontrar una vacuna o cura contra
el sida, pero hasta ahora ninguna compañía de
biotecnología ha garantizado que le dará acceso
a los millones de enfermos en esa parte del mundo.
La experta en leyes relacionadas con la salud publica informó
que los únicos países de América Latina
que han aprobado legislaciones nacionales que prohíben
específicamente la clonación humana han sido Brasil,
Argentina, Costa Rica, México, Perú, y Trinidad
y Tobago.
"Estas han sido respuestas inmediatas y tangibles de
algunos gobiernos, que parecieran darle un rotundo no a amenazas
indirectas. Básicamente lo que comparten los países
de América Latina es que la clonación reproductiva
humana debe ser prohibida porque es atentar contra los valores
consagrados en la Declaración Universal de los Derechos
Humanos y la igualdad del ser humano," aseguró.
Aclaró, por otro lado, que muy pocos países,
como Costa Rica y Perú, incluyen de forma explícita
en sus provisiones la modificación genética hereditaria.
"Hay un gran abismo en cuanto a los que estos países
regulan, porque las pocas naciones latinoamericanas que han
adoptado legislaciones nacionales se han restringido a la clonación
reproductiva y la terapéutica".
"Pero se ha dejado de lado el gran problema de la modificación
genética hereditaria --advirtió--, que creo es
inclusive la primera amenaza a nuestros países."
Isasi informó que en la reunión que se realizará
en la sede de la ONU, este mes, en la que se tratará
de crear una legislación internacional que prohíba
la clonación, participarán todos los países
de América Latina.
"A pesar de todos los grandes problemas que están
atravesando nuestros compatriotas latinoamericanos, hay gente
que piensa que el tema de la clonación debe estar entre
nuestras prioridades. El tiempo de actuar es ahora, porque si
ponemos en la lista de espera estos temas más adelante
va a ser muy tarde. Deberían incluirlos en las agendas
de los gobiernos y los movimientos de la sociedad civil,"
exhortó.
Hasta el momento, la Organización de Estados Americanos
(OEA), la Comunidad Andina y otras agrupaciones regionales no
han presentado ningún pronunciamiento oficial en torno
al tema de la clonación y sus alcances. *
--P. F. F.
Dilemas éticos
El tema de la clonación tiene distintas y polémicas
facetas en plena discusión. Por ejemplo, en España,
el Instituo Bioético de la Fundación de Ciencias
de la Salud anunció la creación de un comité
de expertos que analice sobre bioética y clonación.
En un seminario realizado en Madrid, "En las fronteras
de la vida: ciencia y ética de la clonación",
se aseguró, por parte de científicos y juristas,
que clonar seres humanos con la tecnología actual "sería
un disparate" y una "irresponsabilidad de consecuencias
inimaginables", pues, según anticiparon, nacerían
niños con polimalformaciones, como bebés con dos
cabezas, dos corazones, sin manos, sin piernas o con varias.
En las advertencias no se quedó atrás ni siquiera
el "padre" de la oveja Dolly, Harry Griffin, quien
afirmó que lo más conmovedor, en caso de nacer
un niño clonado, sería el ignorar por completo
el legado oculto de sus genes. Explicó que se refería
a una herencia transmitida de generación en generación
que puede esconder aberraciones o enfermedades genéticas
terribles: envejecimiento prematuro, cánceres, dolencias
neurológicas y psiquiátricas hasta ahora desconocidas.
Mientras que Noelle Lenoir, presidenta del Comité Internacional
de Bioética de la Unesco consideró que la clonación
"no es socialmente aceptable" cuando se refiere a
la réplica de seres humanos, los científicos consideran
que hasta dentro de cinco años no será posible
aplicar técnicas seguras de clonación y éstas
no con el propósito de replicar seres humanos sino para
curar miles de enfermedades genéticas, fabricar fármacos
en animales transgénicos, realizar xenoinjertos y contar
con células humanas para transplantes. *
--E.M.
Pampita
Un laboratorio privado argentino acaba de conseguir una ternera
por clonación. Pampita nació el 6 de agosto por
cesárea, tras dos años de ardua y persistente
investigación. La técnica empleada utilizó
células de piel (fiobroblastos) de un feto vacuno de
raza Jersey. Aunque Pampita pastará por los prados ignorando
su origen, lo cierto es que el laboratorio Bio Sidus que logró
clonarla tiene por meta --a partir de este resultado-- efectuar
la producción de proteínas medicinales para ser
aplicadas en tratamientos en humanos.
Con varios intentos frustrados a nivel local, uno del mismo
laboratorio y también por parte de técnicos del
INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria),
la ternera nació luego de 278 días en que su madre
sustituta, una vaca adulta de la raza Aberdeen Angus, estuvo
preñada.
Entre los estudios por venir por parte de Bio Sidus, a partir
de la obtención de un vacuno clonado, figuran la obtención
de la hormona de crecimiento humano para curar el enanismo hipofisario
y un factor activador que trata el infarto del miocardio. *
--E.M.
Cuando la ficción supera a la realidad
A finales de la Segunda Guerra Mundial el mundo conoció
la escalofriante historia del médico nazi, Joseph Mengele
que, mediante la manipulación de genes en el laboratorio,
trató de producir 94 réplicas exactas o clones
de Adolf Hitler, uno de los personajes más siniestros
y diabólicos que haya conocido la humanidad.
Experimentando con niños gemelos en los campos de concentración
de Auschwitz, Mengele trató de perfeccionar sus técnicas
de reproducción genética que buscaban crear una
especie superior.
De esta forma, este científico --que luego de la Segunda
Guerra Mundial se cree huyó hacia Sudamérica--
se convirtió en uno de los pioneros en experimentar con
la clonación (aunque para aquella época no se
conocía con ese nombre).
Esta historia real fue combinada con elementos de ciencia-ficción
por el escritor neoyorquino Ira Levin, en su novela The Boys
from Brazil (Los niños de Brasil), que en 1976 se convirtió
en un rotundo éxito editorial.
Dos años después, fue llevada a la pantalla
grande con la película del mismo nombre y el éxito
de taquilla tampoco se hizo esperar.
Con la publicación de su libro, Levin pasaba a ser
la primera persona en explorar públicamente las posibles
consecuencias que para la humanidad tendrían los experimentos
de la clonación, que para aquel entonces más que
una ciencia basada en hechos, se trataba de un asunto de pura
ciencia-ficción.
Pero veinte años después la ficción superó
a la realidad. En 1997 el científico escocés Ian
Wilmut sorprendió al mundo entero cuando anunció
que había clonado exitosamente una borreguita de 7 meses
llamada Dolly, que se convertía así en la primera
copia genética exacta de otro organismo viviente.
En noviembre de 2001 el científico Robert P. Lanza
del Centro de Tecnología Celular Avanzada de Massachusetts,
anunciaba a la opinión pública que había
logrado clonar con éxito el primer embrión humano
en etapa temprana y que el mismo sería utilizado sólo
en métodos curativos y no en clonación de humanos.
Las reacciones internacionales no se hicieron esperar y desde
el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, hasta el Vaticano,
condenaron estos experimentos y los consideraron "moralmente
equivocados".
En la primavera de este año el médico Mark Westhusin,
junto a un grupo de científicos de la Facultad de Medicina
Veterinaria de la Universidad de Texas, presentó a la
gata "CC", la primera mascota reproducida mediante
el proceso de la clonación.
Pero el capítulo más reciente de esta polémica
historia se escribió hace pocos meses, cuando el profesor
italiano Severino Antinori, que ha sido vetado en varios países,
incluyendo Italia, desde que expresó su interés
de clonar al primer ser humano, aseguró que existen varias
mujeres embarazadas que llevan en su vientre a un bebé
clonado y que darán a luz en los próximos meses.
Otros científicos han restado credibilidad a estas
declaraciones y las han catalogado de "charlatanería".
Sin embargo, en una entrevista transmitida por la cadena de
televisión CNN, el pasado 13 de agosto, una pareja norteamericana
identificada sólo como Kathy y Bill, dijo que intentaban
ser los padres del primer bebé clonado del mundo, gracias
a la ayuda del doctor Antinori.
Asegurando que han tratado por los últimos 9 años
de tener un hijo mediante los métodos tradicionales,
la pareja explicó que estaban expe- rimentando con lo
último que la ciencia tiene que ofrecer en el área
de la fertilidad humana. No se reveló el lugar donde
se está llevando a cabo el proceso de clonación.
Lo cierto es que desde Dolly hasta hoy, han sido muchos los
experimentos que mediante la clonación han revolucionado
el área de la genética, por lo que los expertos
creen que no estamos muy lejos del día en que se comiencen
a clonar a seres humanos. El día en que el sueño
del doctor Mengele se vea convertido en realidad.
El tiempo tendrá la palabra.*
--P.F.F. |